miércoles, 18 de julio de 2012

Horrores ortográficos

Aquí va una entrada que escribí para el blog de verano 1 y que, con la ayuda de los alumnos, seguiré ampliando.

Híjole.... por dónde empiezo. Tal vez por el ranking de dudas ortográficas más frecuentes que he observado en mis alumnos universitarios de los últimos años.


Empecemos por la maldita "hache". Cada vez es más frecuente confundir el verbo con la preposición. En "voy a hacerlo", esa "a" sólo conecta los dos verbos, es un puente, una preposición. Pero en voy a hacerlo", el verbo "hacer" como el verbo "haber" van con "h" porque así lo quiso la historia del español. Así que "se ha explicado", "han sido demostrados", "se ha comentado", etc... se escribe con "h".


"Haber", la forma neutra del verbo, por tanto, va con "h". Pero en "vamos a ver", o en "a ver cuándo sucede" (que en inglés funcionaría, por ejemplo, con un "let's see") estamos ante un "a" preposicional y un "ver" de "veremos". "A ver cuándo me devuelves el dinero que te presté", le dice Ana Karen a Rober.... "haberlo dicho antes", le responde éste (ya saben... actuarios... ;-))


La "c" y la "s" también causan su dosis de caos ortográfico. Por eso pondré una lista de palabras bien escritas que suelen presentar problemas: "necesitar", "necesario","decisión", "consciente", "conciencia", "terminación", redacción", "padecer", "evolución", "diferencia", "difusión", "vez" (tal vez), "veces" (en a veces, algunas veces..). Ojo, "haz" sólo funciona cuando es la instrucción de hacer algo ("hazlo ahora", "haz lo que te dije"). Pero, como ya vimos antes, cuando se usa el verbo haber para formar el pasado sólo puede ser escrito con "s": "han comprobado", "se ha dicho", etc.


Pero el desmadre ortográfico se multiplica cuando se trata de acentos diacríticos, esto es, cuando tenemos palabras que se escriben parecido pero tienen diferentes significados. Es el caso de todos los acentos interrogativos. Veamos el caso de "cómo" vs "como". Cuando tiene un significado de pregunta o exclamación, necesita acento: "es necesario saber cómo se desarrolla...". Mi truco es que inglés, en este caso, puede ser traducido por "how". Pero cuando sólo relaciona palabras no necesita el acento: "como dijo Einstein...", "se pronuncia como se escribe" (que en inglés podríamos sustituir por "like" o "as").
Es un caso similar a "por qué" (= why) vs "porque" (because). "¿Por qué existen los acentos?" "Pues porque en 1700 los académicos decidieron ayudar con esos signos a los extranjeros que aprendían español para que pudieran pronunciar correctamente las palabras".
Otro más: "más" se acentúa siempre que alude a cantidad (= more), osea, en el 95% de las veces que lo usamos. Sólo no se acentúa cuando funciona como nexo pedante (= however). Ejemplo: "Mas, por otra parte, se requieren más esfuerzos en esa dirección".
Más fácil aún es recordar la diferencia entre "sí" afirmativo (=yes) y "si" condicional (=if). Ejemplo: "si no lo quieres yo sí lo quiero".
En el caso de "sólo" se acentúa cuando equivale a "solamente" (=only). Pero a veces uno se siente "solo" (=alone) y en esa soledad se esfuma todo, hasta el acento.
Y nos deslizamos hacia la pendiente resbaladiza de los acentos. Sin duda, en los textos académicos los problemas más fracuentes los causan los pretéritos y futuros del español en muchas de sus terminaciones. Como las palabras agudas terminadas en vocal se acentúan siempre la mayor parte de los pasados en la primera y tercera persona se acentúan: "consiguió, "demostró", "comenté", "señaló", etc... Ojo, otros pasados no tienen esa terminación fuerte y por eso no se acentúan: "dijo", "hice, ", pudo", etc. Sucede igual en las formas del futuro: "señalaré, "podrá, "habrá", "continuaré". Pasa lo mismo cuando en el futuro, en lugar de vocal, terminan en "n" o "s", osea, en la segunda persona del singular (tú) y la tercera del plural (ellos/ellas): "podrán", "finalizarán", "evolucionarán". Aguas!

¿Qué más dudas tienen? Please... en comentarios.

El despertar del pensamiento crítico


Ésta es la entrada número veinte del blog. La verdad, no pensé que me iba a "clavar" tanto, pero he tenido clases muy bonitas con mis alumnos y eso me ha motivado mucho. Muchos de ellos llegaron a la materia con el cansancio de todo el año académico a sus espaldas, con muy bajas expectativas sobre lo que aprenderían en el curso y con pocas ganas, la verdad, de esforzarse. Por eso es especialmente bonito sentir ahora su atención y su participación en el aula y comprobar todo lo que han evolucionado en este poquito tiempo. En muchas ocasiones la docencia comparte con la jardinería la lentitud del crecimiento de las cosas que siembra. Pero la planta, esta vez, se nos ha vuelto bosque en tiempo récord.

Hoy, por ejemplo, ambos grupos estuvieron especialmente atinados en el análisis de la escritura de los blogs de los compañeros. Identificaron el "ritmo intelectual" de los textos, la combinación de diferentes géneros en un sólo texto (osea, la "hipertextualidad", que diría Genette), la calidad sintáctica de una frase. En fin... parecían analistas de discurso. Sus blogs están cobrando cada vez más personalidad intelectual, mejor estilo de redacción y más ingenio. Y en sus ensayos "bebés" del segundo parcial la gran mayoría de ellos hizo un esfuerzo notable de argumentación. Pasaron de la "monografía" al "ensayo", osea, de cacarear los discursos y las ideas de otros a iniciar la construcción de su propio pensamiento. De papagayo a león. De la inocencia intelectual al pensamiento crítico. Soy afortunado como maestro, sin duda, de poder contribuir a ese proceso de despertar intelectual.

¿Para qué sirven esas habilidades? Bueno, aquí algunos intelectuales dan su punto de vista sobre el pensamiento crítico:

martes, 17 de julio de 2012

Matrimonio y docencia: mi aniversario

El pasado sábado fue 14 de julio, un día memorable. Un 14 de julio de 1789, la "plebe" francesa toma por asalto la Bastilla y ritualiza el nacimiento de una nueva forma y más justa de gobierno: la democracia. También en un 14 de julio, pero de 1995, un grupo de investigadores bautizan como "mp3" el nuevo dispositivo digital de audio comprimido que multiplicará la presencia de la música en la vida del hombre. Otro suceso, sin embargo, me parece más memorable. Hace seis años, justo un 14 de julio, mi esposa y yo nos casamos.

Eso sí es un hito histórico. Lo es porque yo defendía hasta entonces, a capa y espada, la necedad del acto matrimonial. El amor, pensaba, no necesita de contratos legales ni de más testigos ni juramentos que su propia complicidad secreta. Pensaba que era un ritual vacío y eclesiástico, un evento para darle gusto a la familia, a la sociedad, pero no a los amantes que, como pinta Chagall, se distinguen del resto por no tocar el suelo con los pies.

Los enamorados de las margaritas (Chagall)

Seis años han llovido desde entonces. Les cuento un secreto. El matrimonio no era como lo imaginaba. No fue una cárcel, un contrato, una condena.... fue un tejido, una multiplicación, un palacio. Fue todas esas cosas que yo no creía necesitar porque no sabía, en el fondo, lo mucho que las necesitaba. Qué bueno que nunca me hago caso, que siempre me entrego a la vida, como un bebé tranquilo.... Parece que fue ayer cuando la levanté en mis brazos como quien extiende sus ramas hacia el cielo.

El matrimonio no fue una institución sino un constante aprendizaje del más antiguo de todos los problemas e ilusiones del hombre: el amor. Así lo dice San Juan, el místico español del siglo XVI, cuando explica lo que sintió después de la fusión con la divinidad:
Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal, en su servicio
no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es mi ejercicio
Que ya sólo en amar es mi ejercicio.... eso es justo lo que aprendí de estos seis años de matrimonio. El matrimonio, dice mi suegro (y lo dice, el buen hombre, con cara de suplicio) está lleno de días, de horas, minutos y segundos... y ese tiempo acumulado se vuelve poco a poco no ya una compañía sino un oficio mismo. Eso es lo que aprendí del amor. A levantarme, cada mañana, con la vocación de mejorarme como esposo, de esforzarme por su felicidad mezclada con la mía. No siempre me sale bien. De hecho, yo diría que casi nunca me sale bien. Pero lo importante, para mí, no es tanto recibir sino entregarse.

Y eso me lleva al mismo río de este blog. Un blog que simboliza mi pasión por la educación. Por mejorarme como profe. Por aprender a ser feliz con los alumnos. Por enseñarles a aprender, que el oficio intelectual más íntimo que conozco.

El amor como la docencia es una conexión, un vínculo. Así lo siento yo. Sí, claro, me pagan por ello y de ello pago los recibos del agua y de la luz. Pero el agua y la luz de la docencia no está en el salario, ni el programa del curso, ni en las calificaciones. Igual que el matrimonio, la educación tiene sus formas y sus símbolos... es, también, una iglesia, con sus curas (los profes) y sus sacramentos calificatorios. Pero lo que yo amo de la docencia es ese ejercicio por mejorarme, esa conexión con los otros, esa complicidad de las mentes y las miradas. Se vuelve, como decía San Juan, un ejercicio, una superación colectiva constante. Una constante entrega a los demás. Un sacerdocio.

Sobre el amor han escrito muchos corazones.... me quedo con las palabras del Arcipreste de Hita, un cura bien cachondo que escribió sobre el amor mundano, allá en el siglo XIV, en uno de los textos más memorables de toda la literatura en lengua española que se refiere al amor matrimonial pero que bien podría explicar, también, mi oficio como profesor:

Sírvela, no te canses, sirviendo el amor crece;
homenaje bien hecho no muere ni perece,
si tarda, no se pierde; el amor no fallece

pues siempre el buen trabajo todas las cosas vence


Los novios (Chagall)

lunes, 16 de julio de 2012

inteligencia colectiva y blog

El inventor de esta ocurrencia de la internet, Berners-Lee, lo tiene claro: la mejor forma de crear algo valioso es poner en contacto a personas interesadas en "hacer cosas o resolver problemas juntos" (cit. en Cobo y Kuklinski, 2007: 45). Él lo llama "intercreatividad". Otros, como Pierre Levy prefieren un nombre aún más pomposo: "inteligencia colectiva".

Llámese como se quiera. El caso es que la visión tradicional de inteligencia, entendida como la habilidad racional del individuo, cada vez está más cuestionada. Si uno observa las bandadas de pájaros, volando en sincronía como si fueran miembros de un sólo cuerpo, es claro que una inteligencia grupal los guía. Una inteligencia que no es exactamente la suma de las inteligencia de cada pájaro, sino la red que estas inteligencias tejen en el aire como si de una sola mente se tratara.

Un ejemplo irrefutable del poder de esa inteligencia anónima es Wikipedia, una enciclopedia que muchos profesores miran con desdén, sin advertir el valor de su logro. No es la obra de unos expertos. Es la labor de ciudadanos de todo el mundo que, sin obtener ninguna remuneración por ello, dedican su tiempo a compartir los que saben. Esa enciclopedia colectiva no crece sólo por acumulación de información, sino por un incesante trabajo de mutua supervisión, ampliación y corrección. Hay millones de ojos puestos en ella y millones de dedos tecleando su crecimiento. Wikipedia, por ello, no es sólo una enciclopedia hecha para la humanidad sino POR la humanidad misma.



Como educador no me puedo resistir a probar en el aula el potencial de esas tecnologías y de esa mentalidad colectiva en la formación de habilidades de investigación, argumentación y escritura. ¿Cómo rayos hacerlo? Ésa es la cuestión.
En esta materia estamos probando el blog como plataforma idónea para esa interacción. Cada alumno debe profundizar en su conocimiento sobre su área de formación y debe comentar lo que guste de ese conocimiento en su blog. Hasta ahí alcanzamos a realizar en el primer parcial.
Ahora viene lo bueno, pues los blogs de los alumnos están enlazados en este blog general y eso facilita que puedan leerse y comentarse entre ellos. Que puedan interactuar e inspirarse mutuamente. Y que sus blogs queden expuestos a potenciales visitantes en la red con la capacidad de entrar en contacto con ellos.

¿Qué aprendizajes pretendo inspirar con ello? ¿qué sucederá en esta ocasión? ¿qué experiencias tendrán los alumnos? Eso es lo que pretendo comentar a partir de ahora en este blog, como si fuera nuestro diario de clase. Intentaré compartir mis dudas, mis frustraciones, mis descubrimientos. Y haré lo posible por dar voz a lo alumnos y que ellos vayan comentando, con sus propias palabras, lo que vivieron.

Referencias:
Cobo Romaní, C. y  Pardo Kuklinski, H. (2007). Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Grup de Recerca d'Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Flacso México: Barcelona / México, DF. Disponible en: http://planetaweb2.net/

jueves, 12 de julio de 2012

FAQs sobre el ensayo

Acá van algunas preguntas frecuentes sobre el ensayo que trabajamos en la materia de Escritura en las profesiones (UDLAP). Con mis respuestas, a mi manera:

  • ¿de cuántas cuartillas es el ensayo? Esta es la pregunta más aburrida de todas. Sorry. La primera versión del ensayo (el ensayo "bebé") basta con escribir unas cuatro cuartillas. La versión final rondará las diez cuartillas (que es lo que te piden en casi todos los Congresos cuando redactas una ponencia). Son cuartillas en Word, con interlineado de 1,5, en Times Roman 12. Y esa extensión es flexible hasta cierto grado, pues tres cuartillas brillantes podrían ser aceptadas en la primera versión y ocho cuartillas excelentes serían valiosas en la versión final. Cantidad no es calidad. La escritura debe tener un ritmo intelectual fuerte (lleno de argumentos, datos, citas, reflexiones valiosas) y de buen escritura (concisa, clara, ordenada, bien trabada). Si a ese ritmo al final te quedan nueve cuartillos, pues sale y vale. Si te dieron trece, pues ok. Ay... si los alumnos supieran que cuando leo sus ensayos NUNCA cuento el número de cuartillas.... sólo lo hago cuando su ensayo me resulta insatisfactorio, ya sea porque no está bien desarrollado o porque hay demasiado choro.

  • ¿Qué sistema de citas hay que usar? Puede ser APA o MLA. También acepto Vancouver y Chicago, aunque el alumno debe justificarme por qué quiere hacerlo en esos otros sistemas.

  • No sé bien cómo ordenar las ideas y los argumentos....¿qué hago? Armar un ensayo no es un ejercicio muy diferente a armar un puzzle. Lo que yo hago es hacerme un esquema o mapa conceptual en la cabeza y luego lo paso a escrito. Ese mapa parte de la "tesis" y empiezo a buscar con qué argumentos puedo defender esa tesis, qué datos necesito, qué ejemplos, qué ideas. Luego veo qué otras ideas y datos hay en contra de lo que yo digo y cómo puedo refutarlos. De esa "lógica argumentativa" nace el camino para ordenar mi ensayo. Pero cada maestrillo tiene su librillo y hay muchos caminos que conducen a Roma. Lo importante es tener claro que todas las ideas deben ir dirigidas a convencer al lector de algo. A defender o criticar algo.

  • ¿Qué es una tesis? La tesis es el corazón del ensayo, su sentido de ser. En realidad, una tesis es un juicio que condensa toda la visión que se quiere argumentar. Por ejemplo, una tesis es "las azoteas verdes son una posible solución para el deterioro medioambiental de las grandes ciudades actuales"; o "el neuromarketing es una ciencia que debe ser cuestionada éticamente por el riesgo que conlleva la manipulación oculta de nuestros deseos"; o "el sobrepeso en México no está tan relacionado con una mala nutrición sino con un problema de conducta adictiva". En realidad la tesis es aquello de lo que se nos quiere convencer en el ensayo, aquello que se nos quiere demostrar con buenas razones y datos.

  • ¿El ensayo debe tener unos apartados o secciones concretas? No, no necesariamente. Puede ser dividido, de forma clásica, en "introducción", "desarrollo" y "conclusión". O puede ser articulado, muy al estilo anglosajón, en apartados lógicos como "delimitación del tema", "justificación del problema", "tesis", "argumentación", "conclusión". O puede, también, ser dividido de manera creativa, con títulos que refieran al contenido, tipo "la diabetes: la peste del siglo XXI", "Empezamos mal: diagnósticos equivocados", "Luz al final del túnel: la prevención de la diabetes", etc. En pocas palabras.... la forma "externa", las "etiquetas" de información no me parecen tan relevantes como el contenido mismo. Si el contenido funciona, si tiene una buena lógica, no se requiere un corsé forzoso que la obligue a caminar por veredas distintas a las que camina.

El arte de la argumentación: etimología, historia y sentido

El secreto de las palabras se esconde, muchas veces, en su historia. Quién podría sospechar que argumentar está conectada en su etimología con la palabra plata (argentum, en latín). El parentesco se debe a que la plata y la argunentación comparten una misma propiedad: la claridad. Argumentar es, de algún modo, poner en claro toda una visión, sacar a la luz un razonamiento mental.

Había que empezar la entrada pisando fuerte para despedazar de una vez por todas el mito de que el arte de la argumentación es, en el fondo, un problema de escritura. No. El género natural de la argumentación es el ensayo y los ensayos no sólo se escriben: se elaboran.

Montaigne
(1533-1592)
La historia del ensayo, como género, también nos ayuda a entender  las reglas de este tipo de discurso. El ensayo es hijo de la tradición intelectual inglesa y francesa. Por parte de padre, tiene a John Locke y a Francis Bacon, como principales progenitores. Por parte de madre, será Montaigne su principal semilla. Y esa confluencia es interesante, pues de la tradición anglosajona toma su rigor científico, su vocación por la demostración y el empirismo. Y del talento francés hereda su originalidad y su necesidad de defender el punto de vista personal.
John Locke
(1632-1704)





Así que el ensayo es hijo de la ciencia inglesa y del individualismo francés y es el género por antonomasia de toda la civilización occidental desde el siglo XVI hasta nuestros días.


Porque el ensayo, lo que se propone en el fondo, es hacer de lo subjetivo algo objetivo. Osea, demostrar que la visión personal de quien lo escribe debe ser aceptada racionalmente por todos. Por eso el ensayo tiene como principal propósito convencer a lo demás, persuadirlos. Pero no lo hace con la fuerza de las balas o con el embrujo de la fe. Sus armas son los argumentos y éstos están compuestos de palabras, de lógica y de datos.

Aguas! Ensayos hay de muchos tipos. Desde el ensayo literario de Octavio Paz hasta el ensayo divulgativo de Nicholas Carr o el ensayo científico ligado a la investigación. En la materia estamos trabajando un ensayo crítico y académico, más o menos lo que los anglos llaman un "paper". Y su propósito es defender una "tesis", osea, una visión personal sobre un "tema" de relevancia académica.

Y hasta aquí el repaso reflexivo. En la próxima entrada le daremos de lleno a la faena misma de elaborar un ensayo.


miércoles, 11 de julio de 2012

Sarcasmo!!

A petición de Charly, el abogado-bajista (con vocación de astronauta) del grupo 2, voy a abordar, aunque sea de volada, el asunto del sarcasmo.

Es fácil confundir el sarcasmo con la ironía. Y lo es porque, de hecho, como figuras retóricas son primas hermanas.  La gran diferencia es la dosis. Un sarcasmo es una ironía exagerada. Por ejemplo: si les digo que Loret de Mola es un periodista comprometido con la verdad es fácil detectar el tono irónico (al menos para cualquier que haya tenido que sufrir sus entrevistas tendenciosas). Para que la frase resulte sarcástica basta con estirar un poco la contradicción y afirmar que Loret de Mola es el entrevistador más objetivo, sagaz y honesto de la historia del periodismo en México.

Lo que ambas figuras comparten es la contradicción entre lo que se dice y lo que se sugiere. Qué raro es el lenguaje, ¿verdad? Porque, no se hagan, esto lo hacemos todos los días: para que se nos entienda una cosa decimos justo lo contrario. Y lo curioso es que funciona. Si queremos que un cuate nos ayude a resolver un problema de matemáticas le decimos,"oye, ya sabes que soy un as de los números". Si estamos irritados con el tráfico en el periférico soltamos "mira qué lindas carreteras tenemos en este país... la envidia del mundo!!". Si queremos regañar a una persona que tira la basura en vía pública le gritamos "¿así de limpia eres en tu casa?".

La ironía y el sarcasmo ponen el mundo al revés, y lo hacen con la intención, precisamente, de denunciar la distancia entre la realidad y el mundo ideal. Osea, entre la actitud cochina de la gente en la calle y la limpieza que debería haber en su propio hogar. O entre la ética que debería regir el periodismo y los desmadres que se trae el Loret de Mola con tal de ganarse su pedazo del pastel de Televisa.

El sarcasmo, además, agrega distorsión, exageración, extremismo, un rasgo que comparte con la caricatura. Veamos un trocito de sarcasmo-caricatura literaria. Se la dedica Quevedo a Góngora, para burlarse de su prominente nariz:

"Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado"

Retrato de Góngora

 
La burla tiene peor mala leche, incluso, de lo que parece, ya que en la España del siglo XVII, un signo físico que delataba el origen judío era la nariz. Y en aquella España tener sangre judía era, poco más o menos, que ser apestado. En lugar de llamarle "judío" a la cara, la estrategia de Quevedo es estirar la caricatura de su nariz. Al decir que Góngora estaba pegado a su nariz el poeta está rompiendo la lógica de nuestro mundo. Está siendo sarcástico.

Por eso el sarcasmo hace gracia. Porque rompe las convenciones, la rutina, lo esperado. Y todo lo que supone un accidente al curso natural de las cosas nos da miedo o risa. Si alguien camina por la calle a buen paso no sentimos siquiera curiosidad por su destino. Pero si se resbala y se cae de nalgas en la banqueta, se nos dispara solita la carcajada. Especialmente si se cae de una manera grotesca, exagerada. Especialmente, además, si es nuestro amigo.

Pero, aguas. La risa del sarcasmo tiene también la sombra de la amargura. Cuando me burlo de la ética de Loret de Mola en el fondo exhibo la tristeza que me causa la manipulación sistemática de los medios de comunicación y la inmoralidad de ciertos periodistas. Me río, por decirlo así, para no llorar. En lenguaje digital un sarcasmo es una risa con lágrima enlazada.

De hecho, el sarcasmo es un buen indicador de la agonía moral de una sociedad o un ser humano. El período de la historia de la literatura en lengua española que más sarcasmo produjo fue, sin duda, el siglo XVII, ya saben, el de Quevedo, Góngora, Cervantes.... Sor Juana. El siglo, pues, del barroco, con sus retablos dorados en las iglesias y sus charcos de sangre y lodo en las ciudades.

El mismo Quijote es un sarcasmo hecho personaje.... un tipo de la clase alta (hidalgo) que vagaba casi en harapos por los campos de Castilla; un señor ya mayorcito que jugaba a ser héroe novelesco; un lunático que confundía las ruedas de los molinos con amenazantes brazos de gigantes. ¿Hay algo más ridículo que eso? ¿algo más doloroso y chistoso al mismo tiempo? ¿algo más sarcástico?

martes, 10 de julio de 2012

El arte de la argumentación

Tempus fugit, decían los latinos... osea, el tiempo vuela, se esfuma como la espuma. Y me pongo así de existencialista porque casi sin notarlo ya estamos en el corazón del curso, el segundo parcial. En él debemos aumentar el ritmo de trabajo (ijijij, confío en que los alumnos no lean esto, pues ya me han confesado que andan exhaustos y casi no duermen de tanta tarea). Porque además del desarrollo de sus blog deben empezar a escribir un ensayo académico argumentativo, que no es poca cosa.

Así que argumentación, argumento, argumentar... será la tonada de nuestro mantra del segundo parcial. Pero, ¿qué es eso de argumentar?

Pensé en eso durante años y hoy les dí a los alumnos mi propia definíción. Argumentar es hacer "objetivo" lo "subjetivo". Osea, hacer que mi punto de vista personal pueda ser aceptado racionalmente por cualquier persona, incluso si  no está deacuerdo conmigo.

Por ejemplo, no estoy de acuerdo con Nicholas Carr cuando defiende que la internet nos está volviendo más estúpidos (bueno, él dice "superficiales"). Pero la forma que tiene de redactarlo y la investigación con la que respalda sus juicios me obligan a aceptar racionalmente que es posible que tenga razón. No estoy de acuerdo, pero racionalmente es aceptable.

Contraportada de Superficiales ( Nicholas Carr, 2011)

Porque hay textos de opinión, donde simplemente cada quien expresa su forma de ver las cosas. Y textos científicos, que explican un conocimiento. El arte de la argumentación, en cambio, reside en una mezcla de ambos. Hay una "opinión", en el sentido de que hay "algo" de lo que se quiere convencer al lector (en la jerga lo llamamos "tesis"). Pero no se le convence con una pistola, ni tampoco se le obliga a un acto de fe. Hay que "probar" de algún modo que ese "algo" es verdad. Hay que hacerlo, por tanto, "objetivo".

La argumentación, por ello, nace de las montañas de la subjetividad, pero fluye hacia el mar de lo objetivo. Es solitaria en su origen pero tiene vocación de masas.

Ojo, porque opinión tenemos todos. Pero capacidad para argumentarla.... y argumentarla bien sólo tiene mi esposa (que siempre me gana en todas las discusiones, chin!!) y los buenos pensadores. Sí, porque el arte de la argumentación está muy relacionado con el arte del pensamiento.

Y el mejor ejemplo son las numerosas falacias en las que incurrimos cada día cuando pensamos o hablamos con los demás. Sirva, como ejemplo, esta pequeña lluvia:
- Generalización apresurada
- Causa falsa
- Falacia de autoridad
- Pendiente resbaladiza
- Non sequitur
- Polarización

Mañana dedicaremos la sesión de clase a trabajar nuestro pensamiento, a afilar nuestros colmillos argumentativos. ¿Seremos capaces de, en tan pocos días, dar un salto de calidad en la argumentación de los ensayos? Empieza, pues, el reto más sofisticado del curso.

lunes, 9 de julio de 2012

REcuento de daños y esperanzas. Un balance del primer parcial

Ufff.. qué intensos son los cursos de verano. Después de cada parcial quedo, literalmente, exhausto. Pero creo que ha valido la pena nuestro esfuerzo (el mío y el de los alumnos).

Empecemos por el recuento de los daños, que a veces es, precisamente, lo más aleccionador de un proceso académico. Las exposiciones, en general, no fueron muy exitosas en ninguno de los dos grupos. Creo que, en parte, se debe a las rutinas escolares que nos han acostumbrado a todos a ser poco exigentes con el diseño, preparación y ejecución de las presentaciones académicas. Pensé que una herramienta como PREZI podía, por la novedad, serles de inspiración. Sobre todo porque PREZI casi obliga a crear mapas conceptuales que, como defiende Tony Buzan, revelen la relación que existe entre los diferentes elementos de información. Pero la novedad no jaló lo suficiente. Así lo vibré. Otra posible razón es la dificultad intrínseca de distinguir el grano de la paja, osea, la buena información (relevante, actual, especializada, típica de los expertos) de la información común (definiciones típicas, explicaciones obvias, conocimiento trillado, demasiado vago).

Sí, sin duda hacer una buena presentación académica es todo un arte (yo también estoy temblando ya de nervios ante la que me espera en el ITAM, cuando me toque dar la plática sobre Redes digitales para la educación de la lectura y escritura universitaria). Pero creo que la ganancia del primer parcial es que los alumnos han podido sentir la necesidad de exigirse más, de pensar más en la selección de la información, en comunicarse mejor con el público. No es poca cosa. Si en verdad la experiencia ha provocado esa reflexión creo que todos hemos salido ganando. Yo el primero, pues he aprendido que, como profe, debo insistir más en el problema de la información especializada y en diseñar actividades que inspiren a los alumnos un paladar intelectual más sensible al conocimiento de primera (la investigación) y un corazón más sensible al público (la comunicación!).

Pero soy de naturaleza optimista. Uno de mis colegas dice que soy el "Flanders" del departamento (¿por lo irreversiblemente entusiasta? ¿por lo empalagoso?). Y lo mejor, en este caso, han sido muchos de los blogs de lo alumnos. En ellos han podido mostrar qué tan buen conocimiento pudieron pescar en varios mares de datos a los que el curso los invitaba. Y qué tanto empezaban a encontrar una escritura personal, propia, para comentar ese conocimiento con sus propias palabras, anécdotas y valores.

Así, a bote pronto, enlistaré algunos de mis blogs favoritos de ambos grupos. No están todos los que son, ojo, que seguro me dejo varios estupendos, pero creo que sí son (valiosos) todos lo que están aquí. Al menos a mí me lo parecieron y los cito con la ilusión de que puedan inspirar a otros compañeros que tal vez andan medio medio naúfragos en estos mares digitales.

Del grupo 3, así, a bote pronto, recomendaría leer el de Paco, sobre nanotecnología y el de Mónica, sobre materiales alternativos de edificación. Y ya metidos en ciencia pueden checar el de Alex, sobre fractales y sus aplicaciones y el de Haydee, que nos comenta la gran noticia intelectual del mes: el descubrimiento de la "partícula de Dios", el bosón de Higgs. Si prefieren algo que huela menos a "ciencia", les recomiendo el de Aline, nuestra escultora, de quien se puede aprender frescura y creatividad. Y el de Mica, nuestra biológa, es de veras muy entretenido.

En el grupo 2, Héctor consiguió que la ingeniería luzca sensible y ética y se preocupe de los discapacitados. Y "George", que tengamos esperanzas científicas en la lucha contra el calentamiento global. Más de ciencia... nuestro "nano" grandote de la clase, "Huerta". También pueden echarle un vistazo al blog más raro de la clase, el de nuestro artista Alexis (que aún anda buscando tema).

En fin... que seguro me dejo muchos blogs muy valiosos sin mencionar y pido perdón por adelantado. En realidad lo valioso o no de un blog lo debe decidir en última instancia cada quien, pues de algún modo nuestros "hijos intelectuales". Y ya saben lo que piensan las mamás de sus hijos/as: siempre son hermosos/as.


viernes, 6 de julio de 2012

FAQs sobre el blog

Umm... este sábado será la primera vez que evaluaré el blog de lo alumnos. El ritmo del curso es tan frenético que sospecho que algunos estudiantes aún están despistados con el trabajo que me gustaría inspirarles en el blog. Así que hagamos una lista de preguntas frecuentes (FAQs, por sus siglas en inglés)

  •  ¿cuántas entradas? Para el mínimo aprobatorio debe haber cuatro entradas, pero entradas como Dios manda, osea, con buena información, que evidencien el conocimiento que el alumno ha ido adquiriendo en el curso, que tengan un suficiente desarrollo, que no estén escritas "con las patas", como dice mi esposa. Cuatro para poder aprobar esa calificación del blog. En realidad si el alumno aspira a una mayor calificación, osea, de 90 para arriba debe ofrecer, al menos en cuanto a la extensión, más de cuatro. Un número interesante de entradas bien elaboradas sería seis. 

  • ¿las entradas deben ser las que he ido mandando en el curso o pueden ser otras? Desde que arrancó el curso he mandado escribir, que yo recuerde, cuatro entradas: "Un poco de mí", "Un poco de mis primeros pasos en la investigación" (osea, de TED, redes, Muyinteresante, etc), "Mi búsqueda con el Ferrari" (osea, EBSCO), "estado de la cuestión" (el resumen de lo más valioso). En realidad obligatoriamente sólo debe haber dos de esas cuatro entradas: "un poco sobre mí" (pues informa al lector y a mí de quién está escribiendo ese blog) y "el estado de la cuestión" (pues es el reporte comentado de lo más valioso del conocimiento encontrado). Cada quien puede hacer otras entradas de manera libre. Es más, es aconsejable. Lo importante, finalmente, es que las entradas muestren su capacidad para interpretar, comentar y escribir con sus propias palabras un conocimiento cada vez más especializado.

  • ¿se puede copiar y pegar otros textos de la red en nuestras entradas? Umm... esta pregunta es "tricky". Claro que se puede hacer uso de citas... sobre todo si son breves y si son muy significativas (dichas por un experto, por ejemplo). PERO debe quedar claro que son citas y eso es muy sencillo, no nos hagamos pend.... Basta con ponerlo entre comillas y al final de las comillas mencionar la fuente. En el caso del blog, además, no tiene sentido copiar y pegar textos largos, pues basta con insertar el enlace (si la fuente es de acceso digital). Poner textos de otros (por ejemplo, una definición de wikipedia) sin advertir con las comillas que el texto no es nuestro es un delito de corrupción académica. Osea, PLAGIO. En cualquier caso, aquí el chiste no es vomitar información ajena, sino interpretarla, decirla con nuestras palabras, discutirla, relacionarla... no sé... el blog debe saber a nosotros, debe llevar nuestras ideas, nuestras palabras, nuestro estilo. No se vale ponerse la identidad de otro. No somos marionetas.

  • ¿Puedo contar en el blog cosas de mí, de mis experiencias, de cosas que nada tienen que ver con la materia? Sí, claro, de eso se trata, que el conocimiento no parezca abstracto sino cosido a nuestra vida, a nuestra mirada. Pero ojo, para la evaluación sólo cuento con entradas que contengan ingredientes de conocimiento valioso. Osea, si cuentas lo que hiciste en tus vacaciones debes tener la habilidad de relacionarlo con conocimientos de tu área, siempre que quieras que se tome en cuenta para la evaluación. También recuerden que esta información es pública... así que cada quien decida lo que quiere compartir o no de su vida y de sí mismo. Nadie se sienta obligado a contar nada que lo pueda comprometer con su entorno familiar, profesional o incluso con posibles amenazas de personas desconocidas. El blog te conecta con el mundo y cada quien debe decidir cómo quiere que sea esa conexión.

  • ¿El blog debe tratar sólo de las cosas que investigamos? No, no necesariamente. Sí debe tratar de un conocimiento valioso para los demás (valioso en un sentido intelectual). Y yo creo que es muy natural que, como están haciendo una investigación, hablen en el blog de las cosas que están encontrando, que las discutan, las comenten, las amplíen. Pero no deben sentir la obligación de estar todo el tiempo hablando de las cosas que están leyendo ahorita... pueden sentirse inspirados por libros o artículos anteriores que han leído, o por actividades profesionales o sociales en las que han participado, o por sus credos inetelectuales (las cosas que quieren defender o criticar de su campo profesional, su carrera o el mundo). Mientras sepan incorporar conocimiento valioso, no hay problema.
El reto es hacer "cocktail" educativo: usar la frescura, creatividad y conectividad digital del blog para comunicar un conocimiento cada vez más profundo y personal sobre nuestra área. Tenemos que elevar el nivel educativo del país, chicos, aunque sólo sea para no tener que seguir sufriendo la demagogia del detestable Loret de Mola y compañía: