martes, 28 de agosto de 2012

Investigación de campo para el jueves

Ufff... pues ya pasó lo más arduo para mí, que era ponerles en contacto con la "tecnología" del curso, con los blogs y con el PREZI. Ahora tenemos unas bonitas semanas por delante para irnos apropiando progresivamente de esas herramientas y ponerlas al servicio de la escritura y la investigación.

Y hablando de investigación.... para el jueves inicia lo que yo llamo "la investigación de campo". Hay de dos sopas:

  • Biblioteca: ir a la biblioteca y "leer" los anaqueles de la sección dedicada a su carrera. Está clasificada según el sistema de la biblioteca del Congreso de los EEUU (aquí les pongo el enlace para ver cada una de sus secciones). Por "leer" entiendo husmear en sus libros... fijarse en los títulos, en las editoriales, en los autores que se repiten.... ver qué conceptos, qué diferentes "temas" abordan, qué tan actuales son.... agarran algunos de esos libros, ojear sus índices, leer alguna contraportada.... no sé... se trata de "empaparse" (bueno, de mojarse las puntas de los pies, seamos realistas) de ese conocimiento y, después, de escribir tus propios comentarios sobre esa experiencia (¿qué aprendiste? ¿hubo algún tema que te sorprendió? ¿tienes alguna crítica? ¿qué temas te interesaron más? ¿qué autores o conceptos descubriste? etc, etc....)

Biblioteca de la UDLAP (CIRIA)

  • Entrevista: busquen a un "experto" de su carrera. Puede ser un profe, por ejemplo. Y háganle una entrevista. Preparen las preguntas, aunque manténganse atentos para "atrapar" y conversar de lo más interesante que les esté platicando esa persona. No sé... pueden preguntarle sobre los temas de su propia disciplina que más le interesan, de los autores o libros que considera más importantes, de lo que investigaría ahora si tuviera que hacerlo.. no sé, sáquenle el chisme. Y después escriban en una entrada lo más valioso de esa entrevista. Como la tienen grabada eso les va a permitir hacer citas específicas con los mejores momentos (los "highlights"). Pero no se trata de transcribir la entrevista, sino de comentarla.
La ambición es que cualquiera de estas dos actividades pueda inspirarles para "ponerse al día" en el conocimiento de su área y para decidir un tema de investigación.

Suerte!!!

lunes, 27 de agosto de 2012

Empieza la investigación!!

Este fin de semana me ha pasado todo lo que me podía pasar: me enfermé de gripa, tuve que viajar a Cuernavaca para resolver papeleo migratorio, me quedé sin lana para los pagos extraordinarios que me salieron y, para colmo, al cambiar la dirección de este blog perdí los enlaces de los blogs de mis alumnos de verano 2.

Pero nadie puede elegir las cosas que le pasan.... sólo podemos elegir cómo relacionarnos con esas cosas que nos pasan. Mi abuela lo diría de manera más sencilla: "a mal tiempo, buena cara".

Y la buena cara es la ilusión que me hace empezar con mis tres grupos de Escritura en las profesiones el trabajo de esta semana. Todavía no alcanzaremos la velocidad crucero y no me queda de otra que dedicar otra clase, la del martes, a modelar el uso de PREZI (qué flojera!!). Pero sí se me queman las habas por leer las primeras entradas blogueras de los alumnos. 

La semana pasada "parimos" a la criatura.... toca ahora el milagro de ser testigo de sus primeros gateos. El martes leeremos las "presentaciones" y rezo a mis propios ángeles para que los chavos no hayan recurrido a  frases fáciles, autodescriptivas e insípidas. Me gustaría que sus entradas me permitieran, aunque sea de refilón, saber quiénes son o quiénes pueden llegar a ser como escritores. 

El jueves, también, se va a poner padre. Leeremos sus experiencias "físicas" de investigación (ya sea su visita a la biblio o su entrevista con algún profe). Lo dicho... no alcanzaremos aún velocidad crucero pero sí meteremos ya la tercera velocidad. Esa misma clase del jueves les compartiré algunos "tesoros" digitales, como TED, REDES o StumbleUpon. ¡Empieza la aventura de la investigación!!

Por cierto, hablando de tesoros en la red.... la semana pasada tuve la impresión de que muchos alumnos estaban impresionados por la existencia de materiales de aprendizaje de universidades como el MIT que se pueden consultar en línea sin pagar un sólo peso. Pues bien, aquí les comparto un video precisamente del MIT donde promociona esa jugada:



miércoles, 18 de julio de 2012

Horrores ortográficos

Aquí va una entrada que escribí para el blog de verano 1 y que, con la ayuda de los alumnos, seguiré ampliando.

Híjole.... por dónde empiezo. Tal vez por el ranking de dudas ortográficas más frecuentes que he observado en mis alumnos universitarios de los últimos años.


Empecemos por la maldita "hache". Cada vez es más frecuente confundir el verbo con la preposición. En "voy a hacerlo", esa "a" sólo conecta los dos verbos, es un puente, una preposición. Pero en voy a hacerlo", el verbo "hacer" como el verbo "haber" van con "h" porque así lo quiso la historia del español. Así que "se ha explicado", "han sido demostrados", "se ha comentado", etc... se escribe con "h".


"Haber", la forma neutra del verbo, por tanto, va con "h". Pero en "vamos a ver", o en "a ver cuándo sucede" (que en inglés funcionaría, por ejemplo, con un "let's see") estamos ante un "a" preposicional y un "ver" de "veremos". "A ver cuándo me devuelves el dinero que te presté", le dice Ana Karen a Rober.... "haberlo dicho antes", le responde éste (ya saben... actuarios... ;-))


La "c" y la "s" también causan su dosis de caos ortográfico. Por eso pondré una lista de palabras bien escritas que suelen presentar problemas: "necesitar", "necesario","decisión", "consciente", "conciencia", "terminación", redacción", "padecer", "evolución", "diferencia", "difusión", "vez" (tal vez), "veces" (en a veces, algunas veces..). Ojo, "haz" sólo funciona cuando es la instrucción de hacer algo ("hazlo ahora", "haz lo que te dije"). Pero, como ya vimos antes, cuando se usa el verbo haber para formar el pasado sólo puede ser escrito con "s": "han comprobado", "se ha dicho", etc.


Pero el desmadre ortográfico se multiplica cuando se trata de acentos diacríticos, esto es, cuando tenemos palabras que se escriben parecido pero tienen diferentes significados. Es el caso de todos los acentos interrogativos. Veamos el caso de "cómo" vs "como". Cuando tiene un significado de pregunta o exclamación, necesita acento: "es necesario saber cómo se desarrolla...". Mi truco es que inglés, en este caso, puede ser traducido por "how". Pero cuando sólo relaciona palabras no necesita el acento: "como dijo Einstein...", "se pronuncia como se escribe" (que en inglés podríamos sustituir por "like" o "as").
Es un caso similar a "por qué" (= why) vs "porque" (because). "¿Por qué existen los acentos?" "Pues porque en 1700 los académicos decidieron ayudar con esos signos a los extranjeros que aprendían español para que pudieran pronunciar correctamente las palabras".
Otro más: "más" se acentúa siempre que alude a cantidad (= more), osea, en el 95% de las veces que lo usamos. Sólo no se acentúa cuando funciona como nexo pedante (= however). Ejemplo: "Mas, por otra parte, se requieren más esfuerzos en esa dirección".
Más fácil aún es recordar la diferencia entre "sí" afirmativo (=yes) y "si" condicional (=if). Ejemplo: "si no lo quieres yo sí lo quiero".
En el caso de "sólo" se acentúa cuando equivale a "solamente" (=only). Pero a veces uno se siente "solo" (=alone) y en esa soledad se esfuma todo, hasta el acento.
Y nos deslizamos hacia la pendiente resbaladiza de los acentos. Sin duda, en los textos académicos los problemas más fracuentes los causan los pretéritos y futuros del español en muchas de sus terminaciones. Como las palabras agudas terminadas en vocal se acentúan siempre la mayor parte de los pasados en la primera y tercera persona se acentúan: "consiguió, "demostró", "comenté", "señaló", etc... Ojo, otros pasados no tienen esa terminación fuerte y por eso no se acentúan: "dijo", "hice, ", pudo", etc. Sucede igual en las formas del futuro: "señalaré, "podrá, "habrá", "continuaré". Pasa lo mismo cuando en el futuro, en lugar de vocal, terminan en "n" o "s", osea, en la segunda persona del singular (tú) y la tercera del plural (ellos/ellas): "podrán", "finalizarán", "evolucionarán". Aguas!

¿Qué más dudas tienen? Please... en comentarios.

El despertar del pensamiento crítico


Ésta es la entrada número veinte del blog. La verdad, no pensé que me iba a "clavar" tanto, pero he tenido clases muy bonitas con mis alumnos y eso me ha motivado mucho. Muchos de ellos llegaron a la materia con el cansancio de todo el año académico a sus espaldas, con muy bajas expectativas sobre lo que aprenderían en el curso y con pocas ganas, la verdad, de esforzarse. Por eso es especialmente bonito sentir ahora su atención y su participación en el aula y comprobar todo lo que han evolucionado en este poquito tiempo. En muchas ocasiones la docencia comparte con la jardinería la lentitud del crecimiento de las cosas que siembra. Pero la planta, esta vez, se nos ha vuelto bosque en tiempo récord.

Hoy, por ejemplo, ambos grupos estuvieron especialmente atinados en el análisis de la escritura de los blogs de los compañeros. Identificaron el "ritmo intelectual" de los textos, la combinación de diferentes géneros en un sólo texto (osea, la "hipertextualidad", que diría Genette), la calidad sintáctica de una frase. En fin... parecían analistas de discurso. Sus blogs están cobrando cada vez más personalidad intelectual, mejor estilo de redacción y más ingenio. Y en sus ensayos "bebés" del segundo parcial la gran mayoría de ellos hizo un esfuerzo notable de argumentación. Pasaron de la "monografía" al "ensayo", osea, de cacarear los discursos y las ideas de otros a iniciar la construcción de su propio pensamiento. De papagayo a león. De la inocencia intelectual al pensamiento crítico. Soy afortunado como maestro, sin duda, de poder contribuir a ese proceso de despertar intelectual.

¿Para qué sirven esas habilidades? Bueno, aquí algunos intelectuales dan su punto de vista sobre el pensamiento crítico:

martes, 17 de julio de 2012

Matrimonio y docencia: mi aniversario

El pasado sábado fue 14 de julio, un día memorable. Un 14 de julio de 1789, la "plebe" francesa toma por asalto la Bastilla y ritualiza el nacimiento de una nueva forma y más justa de gobierno: la democracia. También en un 14 de julio, pero de 1995, un grupo de investigadores bautizan como "mp3" el nuevo dispositivo digital de audio comprimido que multiplicará la presencia de la música en la vida del hombre. Otro suceso, sin embargo, me parece más memorable. Hace seis años, justo un 14 de julio, mi esposa y yo nos casamos.

Eso sí es un hito histórico. Lo es porque yo defendía hasta entonces, a capa y espada, la necedad del acto matrimonial. El amor, pensaba, no necesita de contratos legales ni de más testigos ni juramentos que su propia complicidad secreta. Pensaba que era un ritual vacío y eclesiástico, un evento para darle gusto a la familia, a la sociedad, pero no a los amantes que, como pinta Chagall, se distinguen del resto por no tocar el suelo con los pies.

Los enamorados de las margaritas (Chagall)

Seis años han llovido desde entonces. Les cuento un secreto. El matrimonio no era como lo imaginaba. No fue una cárcel, un contrato, una condena.... fue un tejido, una multiplicación, un palacio. Fue todas esas cosas que yo no creía necesitar porque no sabía, en el fondo, lo mucho que las necesitaba. Qué bueno que nunca me hago caso, que siempre me entrego a la vida, como un bebé tranquilo.... Parece que fue ayer cuando la levanté en mis brazos como quien extiende sus ramas hacia el cielo.

El matrimonio no fue una institución sino un constante aprendizaje del más antiguo de todos los problemas e ilusiones del hombre: el amor. Así lo dice San Juan, el místico español del siglo XVI, cuando explica lo que sintió después de la fusión con la divinidad:
Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal, en su servicio
no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es mi ejercicio
Que ya sólo en amar es mi ejercicio.... eso es justo lo que aprendí de estos seis años de matrimonio. El matrimonio, dice mi suegro (y lo dice, el buen hombre, con cara de suplicio) está lleno de días, de horas, minutos y segundos... y ese tiempo acumulado se vuelve poco a poco no ya una compañía sino un oficio mismo. Eso es lo que aprendí del amor. A levantarme, cada mañana, con la vocación de mejorarme como esposo, de esforzarme por su felicidad mezclada con la mía. No siempre me sale bien. De hecho, yo diría que casi nunca me sale bien. Pero lo importante, para mí, no es tanto recibir sino entregarse.

Y eso me lleva al mismo río de este blog. Un blog que simboliza mi pasión por la educación. Por mejorarme como profe. Por aprender a ser feliz con los alumnos. Por enseñarles a aprender, que el oficio intelectual más íntimo que conozco.

El amor como la docencia es una conexión, un vínculo. Así lo siento yo. Sí, claro, me pagan por ello y de ello pago los recibos del agua y de la luz. Pero el agua y la luz de la docencia no está en el salario, ni el programa del curso, ni en las calificaciones. Igual que el matrimonio, la educación tiene sus formas y sus símbolos... es, también, una iglesia, con sus curas (los profes) y sus sacramentos calificatorios. Pero lo que yo amo de la docencia es ese ejercicio por mejorarme, esa conexión con los otros, esa complicidad de las mentes y las miradas. Se vuelve, como decía San Juan, un ejercicio, una superación colectiva constante. Una constante entrega a los demás. Un sacerdocio.

Sobre el amor han escrito muchos corazones.... me quedo con las palabras del Arcipreste de Hita, un cura bien cachondo que escribió sobre el amor mundano, allá en el siglo XIV, en uno de los textos más memorables de toda la literatura en lengua española que se refiere al amor matrimonial pero que bien podría explicar, también, mi oficio como profesor:

Sírvela, no te canses, sirviendo el amor crece;
homenaje bien hecho no muere ni perece,
si tarda, no se pierde; el amor no fallece

pues siempre el buen trabajo todas las cosas vence


Los novios (Chagall)

lunes, 16 de julio de 2012

inteligencia colectiva y blog

El inventor de esta ocurrencia de la internet, Berners-Lee, lo tiene claro: la mejor forma de crear algo valioso es poner en contacto a personas interesadas en "hacer cosas o resolver problemas juntos" (cit. en Cobo y Kuklinski, 2007: 45). Él lo llama "intercreatividad". Otros, como Pierre Levy prefieren un nombre aún más pomposo: "inteligencia colectiva".

Llámese como se quiera. El caso es que la visión tradicional de inteligencia, entendida como la habilidad racional del individuo, cada vez está más cuestionada. Si uno observa las bandadas de pájaros, volando en sincronía como si fueran miembros de un sólo cuerpo, es claro que una inteligencia grupal los guía. Una inteligencia que no es exactamente la suma de las inteligencia de cada pájaro, sino la red que estas inteligencias tejen en el aire como si de una sola mente se tratara.

Un ejemplo irrefutable del poder de esa inteligencia anónima es Wikipedia, una enciclopedia que muchos profesores miran con desdén, sin advertir el valor de su logro. No es la obra de unos expertos. Es la labor de ciudadanos de todo el mundo que, sin obtener ninguna remuneración por ello, dedican su tiempo a compartir los que saben. Esa enciclopedia colectiva no crece sólo por acumulación de información, sino por un incesante trabajo de mutua supervisión, ampliación y corrección. Hay millones de ojos puestos en ella y millones de dedos tecleando su crecimiento. Wikipedia, por ello, no es sólo una enciclopedia hecha para la humanidad sino POR la humanidad misma.



Como educador no me puedo resistir a probar en el aula el potencial de esas tecnologías y de esa mentalidad colectiva en la formación de habilidades de investigación, argumentación y escritura. ¿Cómo rayos hacerlo? Ésa es la cuestión.
En esta materia estamos probando el blog como plataforma idónea para esa interacción. Cada alumno debe profundizar en su conocimiento sobre su área de formación y debe comentar lo que guste de ese conocimiento en su blog. Hasta ahí alcanzamos a realizar en el primer parcial.
Ahora viene lo bueno, pues los blogs de los alumnos están enlazados en este blog general y eso facilita que puedan leerse y comentarse entre ellos. Que puedan interactuar e inspirarse mutuamente. Y que sus blogs queden expuestos a potenciales visitantes en la red con la capacidad de entrar en contacto con ellos.

¿Qué aprendizajes pretendo inspirar con ello? ¿qué sucederá en esta ocasión? ¿qué experiencias tendrán los alumnos? Eso es lo que pretendo comentar a partir de ahora en este blog, como si fuera nuestro diario de clase. Intentaré compartir mis dudas, mis frustraciones, mis descubrimientos. Y haré lo posible por dar voz a lo alumnos y que ellos vayan comentando, con sus propias palabras, lo que vivieron.

Referencias:
Cobo Romaní, C. y  Pardo Kuklinski, H. (2007). Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Grup de Recerca d'Interaccions Digitals, Universitat de Vic. Flacso México: Barcelona / México, DF. Disponible en: http://planetaweb2.net/

jueves, 12 de julio de 2012

FAQs sobre el ensayo

Acá van algunas preguntas frecuentes sobre el ensayo que trabajamos en la materia de Escritura en las profesiones (UDLAP). Con mis respuestas, a mi manera:

  • ¿de cuántas cuartillas es el ensayo? Esta es la pregunta más aburrida de todas. Sorry. La primera versión del ensayo (el ensayo "bebé") basta con escribir unas cuatro cuartillas. La versión final rondará las diez cuartillas (que es lo que te piden en casi todos los Congresos cuando redactas una ponencia). Son cuartillas en Word, con interlineado de 1,5, en Times Roman 12. Y esa extensión es flexible hasta cierto grado, pues tres cuartillas brillantes podrían ser aceptadas en la primera versión y ocho cuartillas excelentes serían valiosas en la versión final. Cantidad no es calidad. La escritura debe tener un ritmo intelectual fuerte (lleno de argumentos, datos, citas, reflexiones valiosas) y de buen escritura (concisa, clara, ordenada, bien trabada). Si a ese ritmo al final te quedan nueve cuartillos, pues sale y vale. Si te dieron trece, pues ok. Ay... si los alumnos supieran que cuando leo sus ensayos NUNCA cuento el número de cuartillas.... sólo lo hago cuando su ensayo me resulta insatisfactorio, ya sea porque no está bien desarrollado o porque hay demasiado choro.

  • ¿Qué sistema de citas hay que usar? Puede ser APA o MLA. También acepto Vancouver y Chicago, aunque el alumno debe justificarme por qué quiere hacerlo en esos otros sistemas.

  • No sé bien cómo ordenar las ideas y los argumentos....¿qué hago? Armar un ensayo no es un ejercicio muy diferente a armar un puzzle. Lo que yo hago es hacerme un esquema o mapa conceptual en la cabeza y luego lo paso a escrito. Ese mapa parte de la "tesis" y empiezo a buscar con qué argumentos puedo defender esa tesis, qué datos necesito, qué ejemplos, qué ideas. Luego veo qué otras ideas y datos hay en contra de lo que yo digo y cómo puedo refutarlos. De esa "lógica argumentativa" nace el camino para ordenar mi ensayo. Pero cada maestrillo tiene su librillo y hay muchos caminos que conducen a Roma. Lo importante es tener claro que todas las ideas deben ir dirigidas a convencer al lector de algo. A defender o criticar algo.

  • ¿Qué es una tesis? La tesis es el corazón del ensayo, su sentido de ser. En realidad, una tesis es un juicio que condensa toda la visión que se quiere argumentar. Por ejemplo, una tesis es "las azoteas verdes son una posible solución para el deterioro medioambiental de las grandes ciudades actuales"; o "el neuromarketing es una ciencia que debe ser cuestionada éticamente por el riesgo que conlleva la manipulación oculta de nuestros deseos"; o "el sobrepeso en México no está tan relacionado con una mala nutrición sino con un problema de conducta adictiva". En realidad la tesis es aquello de lo que se nos quiere convencer en el ensayo, aquello que se nos quiere demostrar con buenas razones y datos.

  • ¿El ensayo debe tener unos apartados o secciones concretas? No, no necesariamente. Puede ser dividido, de forma clásica, en "introducción", "desarrollo" y "conclusión". O puede ser articulado, muy al estilo anglosajón, en apartados lógicos como "delimitación del tema", "justificación del problema", "tesis", "argumentación", "conclusión". O puede, también, ser dividido de manera creativa, con títulos que refieran al contenido, tipo "la diabetes: la peste del siglo XXI", "Empezamos mal: diagnósticos equivocados", "Luz al final del túnel: la prevención de la diabetes", etc. En pocas palabras.... la forma "externa", las "etiquetas" de información no me parecen tan relevantes como el contenido mismo. Si el contenido funciona, si tiene una buena lógica, no se requiere un corsé forzoso que la obligue a caminar por veredas distintas a las que camina.

El arte de la argumentación: etimología, historia y sentido

El secreto de las palabras se esconde, muchas veces, en su historia. Quién podría sospechar que argumentar está conectada en su etimología con la palabra plata (argentum, en latín). El parentesco se debe a que la plata y la argunentación comparten una misma propiedad: la claridad. Argumentar es, de algún modo, poner en claro toda una visión, sacar a la luz un razonamiento mental.

Había que empezar la entrada pisando fuerte para despedazar de una vez por todas el mito de que el arte de la argumentación es, en el fondo, un problema de escritura. No. El género natural de la argumentación es el ensayo y los ensayos no sólo se escriben: se elaboran.

Montaigne
(1533-1592)
La historia del ensayo, como género, también nos ayuda a entender  las reglas de este tipo de discurso. El ensayo es hijo de la tradición intelectual inglesa y francesa. Por parte de padre, tiene a John Locke y a Francis Bacon, como principales progenitores. Por parte de madre, será Montaigne su principal semilla. Y esa confluencia es interesante, pues de la tradición anglosajona toma su rigor científico, su vocación por la demostración y el empirismo. Y del talento francés hereda su originalidad y su necesidad de defender el punto de vista personal.
John Locke
(1632-1704)





Así que el ensayo es hijo de la ciencia inglesa y del individualismo francés y es el género por antonomasia de toda la civilización occidental desde el siglo XVI hasta nuestros días.


Porque el ensayo, lo que se propone en el fondo, es hacer de lo subjetivo algo objetivo. Osea, demostrar que la visión personal de quien lo escribe debe ser aceptada racionalmente por todos. Por eso el ensayo tiene como principal propósito convencer a lo demás, persuadirlos. Pero no lo hace con la fuerza de las balas o con el embrujo de la fe. Sus armas son los argumentos y éstos están compuestos de palabras, de lógica y de datos.

Aguas! Ensayos hay de muchos tipos. Desde el ensayo literario de Octavio Paz hasta el ensayo divulgativo de Nicholas Carr o el ensayo científico ligado a la investigación. En la materia estamos trabajando un ensayo crítico y académico, más o menos lo que los anglos llaman un "paper". Y su propósito es defender una "tesis", osea, una visión personal sobre un "tema" de relevancia académica.

Y hasta aquí el repaso reflexivo. En la próxima entrada le daremos de lleno a la faena misma de elaborar un ensayo.


miércoles, 11 de julio de 2012

Sarcasmo!!

A petición de Charly, el abogado-bajista (con vocación de astronauta) del grupo 2, voy a abordar, aunque sea de volada, el asunto del sarcasmo.

Es fácil confundir el sarcasmo con la ironía. Y lo es porque, de hecho, como figuras retóricas son primas hermanas.  La gran diferencia es la dosis. Un sarcasmo es una ironía exagerada. Por ejemplo: si les digo que Loret de Mola es un periodista comprometido con la verdad es fácil detectar el tono irónico (al menos para cualquier que haya tenido que sufrir sus entrevistas tendenciosas). Para que la frase resulte sarcástica basta con estirar un poco la contradicción y afirmar que Loret de Mola es el entrevistador más objetivo, sagaz y honesto de la historia del periodismo en México.

Lo que ambas figuras comparten es la contradicción entre lo que se dice y lo que se sugiere. Qué raro es el lenguaje, ¿verdad? Porque, no se hagan, esto lo hacemos todos los días: para que se nos entienda una cosa decimos justo lo contrario. Y lo curioso es que funciona. Si queremos que un cuate nos ayude a resolver un problema de matemáticas le decimos,"oye, ya sabes que soy un as de los números". Si estamos irritados con el tráfico en el periférico soltamos "mira qué lindas carreteras tenemos en este país... la envidia del mundo!!". Si queremos regañar a una persona que tira la basura en vía pública le gritamos "¿así de limpia eres en tu casa?".

La ironía y el sarcasmo ponen el mundo al revés, y lo hacen con la intención, precisamente, de denunciar la distancia entre la realidad y el mundo ideal. Osea, entre la actitud cochina de la gente en la calle y la limpieza que debería haber en su propio hogar. O entre la ética que debería regir el periodismo y los desmadres que se trae el Loret de Mola con tal de ganarse su pedazo del pastel de Televisa.

El sarcasmo, además, agrega distorsión, exageración, extremismo, un rasgo que comparte con la caricatura. Veamos un trocito de sarcasmo-caricatura literaria. Se la dedica Quevedo a Góngora, para burlarse de su prominente nariz:

"Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado"

Retrato de Góngora

 
La burla tiene peor mala leche, incluso, de lo que parece, ya que en la España del siglo XVII, un signo físico que delataba el origen judío era la nariz. Y en aquella España tener sangre judía era, poco más o menos, que ser apestado. En lugar de llamarle "judío" a la cara, la estrategia de Quevedo es estirar la caricatura de su nariz. Al decir que Góngora estaba pegado a su nariz el poeta está rompiendo la lógica de nuestro mundo. Está siendo sarcástico.

Por eso el sarcasmo hace gracia. Porque rompe las convenciones, la rutina, lo esperado. Y todo lo que supone un accidente al curso natural de las cosas nos da miedo o risa. Si alguien camina por la calle a buen paso no sentimos siquiera curiosidad por su destino. Pero si se resbala y se cae de nalgas en la banqueta, se nos dispara solita la carcajada. Especialmente si se cae de una manera grotesca, exagerada. Especialmente, además, si es nuestro amigo.

Pero, aguas. La risa del sarcasmo tiene también la sombra de la amargura. Cuando me burlo de la ética de Loret de Mola en el fondo exhibo la tristeza que me causa la manipulación sistemática de los medios de comunicación y la inmoralidad de ciertos periodistas. Me río, por decirlo así, para no llorar. En lenguaje digital un sarcasmo es una risa con lágrima enlazada.

De hecho, el sarcasmo es un buen indicador de la agonía moral de una sociedad o un ser humano. El período de la historia de la literatura en lengua española que más sarcasmo produjo fue, sin duda, el siglo XVII, ya saben, el de Quevedo, Góngora, Cervantes.... Sor Juana. El siglo, pues, del barroco, con sus retablos dorados en las iglesias y sus charcos de sangre y lodo en las ciudades.

El mismo Quijote es un sarcasmo hecho personaje.... un tipo de la clase alta (hidalgo) que vagaba casi en harapos por los campos de Castilla; un señor ya mayorcito que jugaba a ser héroe novelesco; un lunático que confundía las ruedas de los molinos con amenazantes brazos de gigantes. ¿Hay algo más ridículo que eso? ¿algo más doloroso y chistoso al mismo tiempo? ¿algo más sarcástico?

martes, 10 de julio de 2012

El arte de la argumentación

Tempus fugit, decían los latinos... osea, el tiempo vuela, se esfuma como la espuma. Y me pongo así de existencialista porque casi sin notarlo ya estamos en el corazón del curso, el segundo parcial. En él debemos aumentar el ritmo de trabajo (ijijij, confío en que los alumnos no lean esto, pues ya me han confesado que andan exhaustos y casi no duermen de tanta tarea). Porque además del desarrollo de sus blog deben empezar a escribir un ensayo académico argumentativo, que no es poca cosa.

Así que argumentación, argumento, argumentar... será la tonada de nuestro mantra del segundo parcial. Pero, ¿qué es eso de argumentar?

Pensé en eso durante años y hoy les dí a los alumnos mi propia definíción. Argumentar es hacer "objetivo" lo "subjetivo". Osea, hacer que mi punto de vista personal pueda ser aceptado racionalmente por cualquier persona, incluso si  no está deacuerdo conmigo.

Por ejemplo, no estoy de acuerdo con Nicholas Carr cuando defiende que la internet nos está volviendo más estúpidos (bueno, él dice "superficiales"). Pero la forma que tiene de redactarlo y la investigación con la que respalda sus juicios me obligan a aceptar racionalmente que es posible que tenga razón. No estoy de acuerdo, pero racionalmente es aceptable.

Contraportada de Superficiales ( Nicholas Carr, 2011)

Porque hay textos de opinión, donde simplemente cada quien expresa su forma de ver las cosas. Y textos científicos, que explican un conocimiento. El arte de la argumentación, en cambio, reside en una mezcla de ambos. Hay una "opinión", en el sentido de que hay "algo" de lo que se quiere convencer al lector (en la jerga lo llamamos "tesis"). Pero no se le convence con una pistola, ni tampoco se le obliga a un acto de fe. Hay que "probar" de algún modo que ese "algo" es verdad. Hay que hacerlo, por tanto, "objetivo".

La argumentación, por ello, nace de las montañas de la subjetividad, pero fluye hacia el mar de lo objetivo. Es solitaria en su origen pero tiene vocación de masas.

Ojo, porque opinión tenemos todos. Pero capacidad para argumentarla.... y argumentarla bien sólo tiene mi esposa (que siempre me gana en todas las discusiones, chin!!) y los buenos pensadores. Sí, porque el arte de la argumentación está muy relacionado con el arte del pensamiento.

Y el mejor ejemplo son las numerosas falacias en las que incurrimos cada día cuando pensamos o hablamos con los demás. Sirva, como ejemplo, esta pequeña lluvia:
- Generalización apresurada
- Causa falsa
- Falacia de autoridad
- Pendiente resbaladiza
- Non sequitur
- Polarización

Mañana dedicaremos la sesión de clase a trabajar nuestro pensamiento, a afilar nuestros colmillos argumentativos. ¿Seremos capaces de, en tan pocos días, dar un salto de calidad en la argumentación de los ensayos? Empieza, pues, el reto más sofisticado del curso.